Sistema abierto de reprogramación de infraestructuras obsoletas.

LA DIMENSIÓN INFRAESTRUCTURAL DEL TIEMPO

Entender las ciudades como procesos inacabados y en constantes mutaciones, implica exponer su temporalidad. Ya que el urbanismo y la arquitectura se manifiestan en configuraciones de carácter espacio-temporal, los mismos deberían concebirse a partir de acciones que puedan articularse en distintas temporalidades y que contemplen la intermitencia de sus programas en términos de activación.

George Kubler en “La forma del Tiempo (1962)”, argumenta que la historia no se desarrolla en línea recta, sino que se compone por una serie de eventos que mutan a lo largo del tiempo. También sugiere que estas formas no son lineales, sino que se conectan a través de una serie de trayectorias que representan las adaptaciones de dichas formas a medida que son adoptadas por las sociedades y culturas subsiguientes.

LA OBSOLESCENCIA

Obsolescencia programada y sociedad de consumo son conceptos arraigados en las últimas décadas, asociados entre sí, como oferta y demanda, de conductas capitalistas y concentración de poder. (Podrían vincularse aquí las ideas de Rem Koolhaas en Delirious New York sobre la ciudad contemporánea y la velocidad de transformación de los paisajes urbanos.)

En el ámbito de la ciudad y la arquitectura el problema es que, al cumplir con su programación, bien por concluida o por interrumpida por factores y condicionantes externos, los vestigios de sus operatorias quedan supeditados al mejor postor. Y esto incide en los procesos de desarrollo de sus inmediaciones, los caracterizan, y marcan cambios de paradigma en lo que implica habitar en sus proximidades. Con sus dimensiones complejas y variadas, pero todo está relacionado de alguna forma. Entre procesos ecológicos, procesos de fabricación, de producción, de participación, etc.

Reflexionar sobre la programación de la obsolescencia, y la dimensión temporal, permite reflexionar sobre lo cambiante. Aprovechar el recurso del tiempo en sí mismo y la ficción en relación a variables como contexto social, ambiental, económico, infraestructural, de conocimiento y de gobernanza.

Hacer este recurso visible de forma consciente permite considerar diversos usos en el tiempo. Ya que el gran inconveniente de la obsolescencia en la escala del urbanismo, implica la generación del deterioro circundante. Como una infección en el cuerpo humano, que desarticula los mecanismos del bienestar, se propaga y contamina los ecosistemas inmediatos. Cuando estos momentos del tiempo particular de las edificaciones podrían bien estar cumpliendo su función, o incluso aportando a un bien colectivo y común.

RECICLAJE URBANO

Interpretar el proyecto urbano contemporáneo en aquél tercer paisaje del que habla Gilles Clément, en su Manifiesto como un dispositivo abierto y evolutivo, permite asociarlo a un diagrama operativo. Por lo estratégico y táctico de cartografiar un lugar, con el fin de transformar un espacio virtual de conocimiento y representación territorial, definido entre narrativas socio-políticas y cartografías críticas.

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LAS PARTES DEL SISTEMA

DISPOSITIVOS DE REPROGRAMACIÓN ESPACIAL

Estos dispositivos cumplen con la premisa de “el edificio más sostenible es el que ya está construido” [1], en tanto ya están constituidos en el mundo físico. Tienen escala, proporciones, y vidas materiales. Espacios abiertos, techados, límites físicos y virtuales, memorias (momentos del tiempo) hechas de narrativas individualizadas que conforman identidades a través de su condición temporal. El catálogo y categorización de los dispositivos permiten visibilizar el potencial de la oportunidad de la problemática creando una red de activos. La ciudad de Buenos Aires contempla alrededor de 226 inmuebles catalogados como –obsoletos/abandonados-.

INFRAESTRUCTURAS DE REPROGRAMACION TEMPORAL

Por otro lado, existen los sistemas que activan las condiciones espaciales previamente mencionadas. Estas son de carácter material y fenomenológico. Es decir, las infraestructuras que conectan los dispositivos del circuito, interactúan. Generan nuevos diálogos y sinergias multidimensionales, que hacen a la construcción colectiva e intelectual.

Estas se identifican como necesarias para poner en funcionamiento determinados proyectos. Son recursos materiales y técnicos como sistemas de andamiaje, panelería de MDF, OSB, pintura, mangueras, caños de pvc, telas, chapas, sillas, mesas, gradas, material vegetal, bombas de agua y nuevos materiales.

REDES

De formas entre lo intangible e inteligible, las redes socio-espaciales juegan un papel central para la preservación a largo plazo y la expansión multiescalar. Gestionadas como un recurso común.

Suministro de recursos (agua, electricidad). Sistemas de iluminación.

Redes de conocimiento. Las redes permiten que los movimientos sociales afirmen valor agregado relacionado a los espacios que se reutilizan.

Redes homogéneas y redes heterogéneas. Redes de datos e intercambio de información.

La red multiescalar como estrategia requiere habilidades en campos diversos.

ECOSISTEMAS DE ENSAYO

Los ecosistemas son los ámbitos en los que los conjuntos o elementos se relacionan entre sí. Este trabajo expone tres ficciones de proyectos específicos, en tres ecosistemas distintos para ensayar nuevos modos de hacer ciudad.

Ellos son ecosistema alimenticio (ex Mercado de Hacienda Vacuna de Buenos Aires), ecosistema educativo (ex Depósito del Teatro Colón) y ecosistema cultural (ex Fábrica de Vinagre Hüser) Dentro de estos ecosistemas, se proponen una serie de alianzas estratégicas entre distintos actores; sean estos otros dispositivos activados, entidades públicas y privadas, personas reales, organizaciones de diversas índoles, etc.