Exposición en el marco de la segunda edición de “U de FADU, conversaciones en FADU sobre el futuro de las ciudades”, donde se busca promover un espacio de discusión transdisciplinar sobre los desafíos estructurales que enfrentan las ciudades en cuanto a crisis ambiental, infraestructuras obsoletas, acceso desigual a la vivienda y hábitat popular. Frente a estos escenarios, FADU pretende promover un ámbito de discusión permanente para, no solo debatir, imaginar y proyectar futuros más justos, sostenibles y habitables, sino también para evaluar y consolidar los programas de educación de grado y posgrado que promueve.
POBLACION
En Argentina viven más de 46MM de personas, de las cuales el 92% vive en zonas urbanas. Siendo de los niveles más elevados de urbanización en Latinoamérica.
Alrededor 30MM de personas viven en áreas metropolitanas, esto significa que aproximadamente, 2/3 de la población vive en dichas áreas.

Población total y porcentaje de población urbana de Argentina – Fuente: Argentina Metropolitana (2026)
En el caso particular de Buenos Aires, la principal área urbana de Argentina, la cual experimentó una temprana realidad metropolitana, considerando que en 1904 alcanzó el millón de habitantes, y diez años después se acercaba a los dos millones, convirtiéndose así en la primera metrópolis del hemisferio sur.
Ildefonso Cerdá en su “Teoría General de la Urbanización” de 1867, plantea que “cada modo de locomoción genera una forma de urbanización”. Si nos atenemos al caso de Buenos Aires, es el trazado del ferrocarril -pensado en función de la necesidad de exportar al mundo los productos de la tierra- el que va a determinar las líneas de crecimiento y desarrollo de nuestra principal metrópolis.
Las áreas metropolitanas crecen, se expanden y consolidan una fragmentación, que no es solo institucional sino también territorial y social, ya que no suelen contar con instrumentos de gestión acordes. Manifestando complejidades en su escala demográfica, en la extensión de sus aglomeraciones y en complejidades interjurisdiccionales o bi-provinciales.
El desafío común entonces, es superar la fragmentación en un contexto donde lo metropolitano carece de definición jurídica e institucionalización -es decir no existe un sujeto metropolitano-, abordando problemas como la expansión urbana dispersa, la desigualdad de acceso a servicios, el déficit de vivienda, el tiempo de viaje, el consumo del suelo, la presión ambiental y la presencia de infraestructuras que quedan subutilizadas o en desuso.
OBSOLESCENCIA
Entender las ciudades como procesos inacabados y en constante mutación, implica exponer su temporalidad. Ya que el urbanismo y la arquitectura se manifiestan en configuraciones de carácter espacio-temporal, los mismos deberían concebirse a partir de acciones que puedan articularse en distintas temporalidades (corto, mediano y largo plazo) y que contemplen la intermitencia de sus programas en términos de activación.
Las ciudades no pueden permitirse tener lugares obsoletos, o en desuso. Ni en el ámbito público ni en el privado. La tierra urbana es escasa y su valor es alto, las condiciones ambientales no son favorables y en cualquier momento somos 9 mil millones de personas que hay que alimentar.
Obsolescencia programada y sociedad de consumo son conceptos arraigados en las últimas décadas, asociados entre sí, como oferta y demanda, de conductas capitalistas y concentración de poder.
En el ámbito de la ciudad y la arquitectura el problema es que al concluir su programación, bien por concluida o interrumpida por factores externos, los espacios obsoletos quedan supeditados al mejor postor. Y esto incide en los procesos de desarrollo de sus inmediaciones, los caracterizan, y marcan cambios de paradigma en lo que implica habitar en sus proximidades. Con sus dimensiones complejas y variadas, pero todo está relacionado de alguna forma. Entre procesos ecológicos, procesos de fabricación, de producción, de participación.

TTD PUr 2026 – Playa Ferroviaria Liniers. Alumnas: Michela Moretta, María Fernandez Barreiro
A partir de esta desactivación, la falta de actividad y mantenimiento; se presentan patologías ambientales, constructivas y espaciales en términos de producción de ciudad; por lo que se siguen agravando problemas como el déficit de vivienda, la segregación social, la falta de infraestructura y saneamiento, y la destrucción del medio ambiente.
GIGANTES DORMIDOS
En ese sentido, la Ciudad de Buenos Aires coexiste con una serie de espacios obsoletos, que en lo que refiere a su temporalidad, se encuentran dentro de distintos procesos de desactivación. Es decir, equipamientos que ya no se dedican a la función para la cual fueron creados. Incluso, que no cumplen ninguna función.
“Viejos tejidos o nuevos polígonos: un inmenso parque inmobiliario, unas veces decadente otras prematuramente envejecido por aceleradamente construido, presenta hoy importantes patologías espaciales, constructivas y ambientales que precisan ser abordadas desde contundentes operaciones de cirugía funcional. Viejas fábricas anacrónicas, polígonos residenciales, megalópolis turísticas, periferias no funcionales serían algunos de los posibles escenarios susceptibles de acoger proyectos de asistencia y reactivación, […] renovación y de re-información”
(Manuel Gausa en Dicc. Metápolis de Arquitectura Avanzada, 2001)

Aquí es donde se introduce la idea del reciclaje urbano e innovación, como la necesidad de nuevas respuestas a conjuntos urbanos en distintos grados de obsolescencia.
“La ciudad produce tantos más espacios residuales cuanto más distendido es su tejido. Los espacios residuales del corazón de la ciudad son pequeños y escasos, mientras que los de la periferia son grandes y numerosos” (Gilles Clément, Manifiesto del Tercer Paisaje, 2004)
Interpretar el proyecto urbano contemporáneo en aquél tercer paisaje, del que habla Gilles Clément en su Manifiesto como un dispositivo abierto y evolutivo, permite asociarlo a un diagrama operativo. Por lo estratégico y táctico de cartografiar un lugar, con el fin de transformar un espacio virtual de conocimiento y representación territorial, definido entre narrativas socio-políticas y cartografías críticas.

TTD PUr 2024 – ex Mercado Nacional de Hacienda. Alumno: Sacha Wolkowiski
MULDITIMENSIONALIDAD
Desde una mirada global, ante el incremento de población urbana (la cual superó el 50% en 2008) y junto a los efectos asociados de la 3er y 4ta fase de la Revolución Industrial (es decir, la virtualización y la posibilidad de trabajar desde el hogar), plantea la idea de que en las grandes aglomeraciones la diferenciación de lo urbano y rural se desdibuja. Entonces podemos discutir la reutilización de estas infraestructuras existentes ante la expansión indefinida de la ciudad, el consumo del suelo y crisis ambiental.
Desde mirada nacional, entendiendo el peso demográfico de las áreas metropolitanas, la dificultad de gobernarlas y la connotación negativa de la periferia, carente de centralidad, interés político, y deterioro del acceso a la educación, salud, transporte, etc. estas piezas urbanas pueden resultar estratégicas dentro de políticas territoriales más amplias.
Y desde una escala barrial, ante la segregación social producto de la expansión de barrios privados, que consumen suelo, aumentan tiempo de viaje y costos de provisión de servicios.
Y de forma opuesta, los barrios autoconstruidos a los que les resulta muy difícil mejorar su calidad de vida, podemos plantear reactivar estas infraestructuras, para generar un parque, un equipamiento, una actividad o construir una nueva centralidad.

TTD PUr 2025 – Cementerio de la Chacarita. Alumnxs: Lucía Marchi, Bautista Segovia, Thiago Ayax
