Escalas

Pablo L. & Mariano K.

Organizamos lo que hacemos en cuatro escalas: S, M, L y XL. No es una clasificación caprichosa: cada escala implica actores distintos, tiempos distintos y herramientas distintas.

Una intervención S puede ser un dispositivo efímero que active una plaza durante un fin de semana. Una XL puede ser una estrategia territorial que ordene el crecimiento de toda una región productiva. Entre medio, casas, edificios, parques, barrios.

Pensar en escalas nos permite movernos entre lo tangible y lo intangible —del banco de plaza a la política pública— sin perder la lógica que conecta todo: el bienestar de las personas y los ecosistemas.